ANDES ECUATORIANOS 2014 – LAS CIRCUNSTANCIAS PUEDEN CAMBIAR... LOS SUEÑOS NO

 

A pesar de las responsabilidades de la vida adulta, y el cambio de las circunstancias, nunca he dejado de soñar con conquistar las montañas. En una de las expediciones a los Andes Ecuatorianos, enfrentando desafíos y logramos alcanzar la cumbre del volcán Antisana, demostrando que la determinación puede superar cualquier obstáculo.



Las circunstancias han cambiado, atrás quedaron los fines de semana de entrenamiento a más de 3000 metros en Bogotá, ahora en Florencia la máxima altura es mínima...      ahora soy un hombre casado y no es tan fácil decir: adiós, me voy para las montañas...    ahora hay otras responsabilidades, sin embargo, nunca he dejado de soñar (ni de entrenar), y en mis sueños están las montañas y muchas metas que cada día me esfuerzo por conquistar.

 

Y en ese soñar montañero, regrese a los Andes Ecuatorianos, el objetivo subir al Volcán Cayambe de 5790 m y al volcán Antisana de 5710 m una de las montañas más cambiantes y poco ascendidas de este país, pero que durante muchos años estuvo en mi lista de pendientes. El equipo conformado con amigos de México y Ecuador, y una gran fe en que el Poderoso me acompañaría hasta la cumbre.

En el Volcán Cayambe en la jornada de acercamiento, siguió la lluvia y el mal tiempo que nos recibió en Quito, ya establecidos en el campamento cayo una nevada muy fuerte. Sin embargo, luego de dos días el tiempo pareció cambiar e intentamos subir a la cumbre, pero a los 5,400 m, decidimos regresar, debido al riesgo de avalanchas por la gran acumulación de nieve suelta.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Luego de un día de descanso en Quito partimos rumbo al Antisana con un clima soleado, asi llegamos a la población de Pintag y luego el ingreso a esta reserva ecológica en la cual es necesario solicitar un permiso de ingreso, gestión realizada con anticipación por el amigo ecuatoriano.

 

Luego establecimos el campo base, el tiempo...  el mejor, la fe se aumenta, y el pensar que lo podemos lograr la aumenta aún más.

 


A las 6:00 pm es hora de dormir, a las 11:00 pm hora de levantarse, alistar el equipo y “desayunar”, a las 12:45 pm salimos rumbo a la cumbre; la luna iluminaba todo el camino. Primero la ruta transcurre por arenales y rocas, luego viene la entrada al glaciar.



 

 

A medida que ascendíamos nos internábamos en medio de grandes grietas y bloques de hielo, que hacían parecer la ruta un laberinto gigante. Llega la luz del día y paso a paso, menguados por el efecto de la altura y el cansancio llegamos a la cumbre a las 7:15 am, vienen las fotografías, una oración de agradecimiento y el descenso.




 

 

Ya de día vemos claramente la magnitud de las grietas, los puentes de hielo y los grandes bloques que pasamos en la madrugada. Luego el regreso a Quito. Alli las felicitaciones de la dueña del hotel, una montañista que en muchos años habia subido cantidad de veces otras montañas pero el Antisana una sola vez. Ese dia sali de Quito hacia colombia a las 6pm, logre llegar hasta Ipiales (Colombia
), y al dia siguiente por via terrestre una ruta en parte desconocida. Ipiales-Pasto-Mocoa-Pitalito-Florencia, en la noche un beso y un abrazo a mi esposa y mucho agradecimiento a Dios por permitirme cumplir otro sueño.

 

Las circunstancias, lo externo, la situación del pais, la economía cambian cada día, sin embargo la convicción, la Fé para alcanzar las metas, los sueños, los retos diarios, son nuestros, estos no deberían cambiar.